El 7 de mayo de 2011 se conformó el Coro Silla del Sol en Chillán. A ocho años de ese hito, la agrupación festeja el prestigio que ha ganado a partir de sus destacadas participaciones en eventos de Chillán y Ñuble. Su director es Mauricio Manríquez, quien semanalmente se reúne con sus más de veinte alumnos -principalmente adultos- en la Biblioteca Municipal de Chillán. Es el centro de operaciones del grupo, que representa de la mejor forma su amor por el canto.

La entidad no tiene financiamiento fijo, sino que postula a proyectos. De este modo puede solventar parte de sus necesidades administrativas, aunque siempre sustentado principalmente por la buena voluntad de sus integrantes.   

Este año el cumpleaños de los cantantes tiene un sabor especial, pues une su alegría a la de los 100 años de la Biblioteca Municipal, para lo cual preparan un concierto especial en el segundo semestre. Su repertorio corresponde a obras de escritores chilenos relacionados a la literatura.

“Somos un coro bastante itinerante y como no pertenecemos a ninguna institución, la Biblioteca Municipal se ofreció para respetar nuestra autonomía y poder trabajar con ellos. Celebrar 100 años con ellos para nosotros es súper significativo, porque no todos los días se cumple esa cantidad de años y somos parte de, nos sentimos como en casa. Nosotros vamos allá, ensayamos casi cuando se nos da la gana y nos abren las puertas sin ningún problema”, explica.

Por su parte, el bibliotecólogo Humberto Torres, confiesa que este lazo con el Coro Silla del Sol fortalece todavía más la versatilidad del espacio que dirige, pues a su juicio, la música también debe tener un espacio en las bibliotecas, así como este lugar facilita sus dependencias a diversas disciplinas que se desarrollan en Ñuble.

“Ha sido una buena sinergia el trabajo entre la Biblioteca Municipal y el Coro Silla del Sol, en el sentido de que es un espacio que ellos utilizan, porque la Biblioteca Municipal de Chillán está para acoger a diversas entidades culturales, asegura el director.

En efecto, este espacio también abre sus puertas a otras organizaciones de distintas especialidades. Desde 2012 existe “Amigos de la Biblioteca”, a la se han sumado otras iniciativas. Actualmente opera en el lugar un grupo de adultos mayores, otro de conversación sobre literatura, y otro de ajedrez. Desde 2014 el Coro Silla del Sol asumió a la Biblioteca Municipal como su hogar.

 Disciplina y amistad

Los ensayos sistemáticos de este grupo permiten que se mantengan en un lugar destacado de reconocimiento en Ñuble. No hay límites de edad, tampoco de ideología ni de ningún tipo, sino que se concentran principalmente en su amor por el canto.

Cabe destacar que el Coro Silla del Sol ha compartido escenario con grandes de la música nacional, como Inti Illimani a través de Credo y Navidad Nuestra. También en diciembre pasado presentaron Gloria (Antonio Vivaldi), junto a una orquesta de cámara dirigida por Cristóbal Leiva. Para las semanas próximas prepara compartir nuevamente la obra de Vivaldi, en una fecha pronta a definir.

También el Grupo Arawiy acompañó sus actividades de fin de año 2018, y el Coro Juvenil de la Escuela de Cultura Artística Claudio Arrau León, que todavía dirigía Mauricio Manríquez.

Sin lugar a dudas, la madurez del Coro Silla del Sol les permite ahora mirar otros escenarios. Evalúan su participación en encuentros de coro a los que han sido invitados, tanto en Chile como en Argentina.

La relación entre las sopranos, contraltos, tenores y bajos alcanza un nivel de amistad y compañerismo que estimula su crecimiento juntos. Pocos miembros fundadores permanecen aún en el Coro Silla del Sol, ya sea porque algunos se han cambiado de ciudad, otros porque han privilegiado otros intereses, pero lo principal es que la esencia de este grupo se mantiene.