Según registros de la Dirección del Trabajo, a la fecha hay 244 personas contratadas bajo la normativa en la zona.

Un año ha pasado desde que en abril de 2018 se iniciara la denominada “marcha blanca” de la Ley de Inclusión Laboral (21.015). Ahora, entrado en régimen el marco legal, los desafíos en adelante están vinculados a hacer cumplir con el mínimo que éste exige; fiscalizar que funcione en la práctica y avanzar en otras áreas de integración en el mundo del empleo.

Así lo hizo saber la Secretaria Regional Ministerial (Seremi) del Trabajo y Previsión Social de Ñuble, Yeniffer Ferrada, quien expresó que desde la cartera se ha llevado a cabo una “agenda que apunta a ir incluso más allá de lo que quedó estipulado en la ley, y esto significa hacer un esfuerzo genuino por abrir los espacios de trabajo a personas con discapacidad y entender que sus talentos son fundamentales para nuestro país”.

Según registros de la Dirección del Trabajo (DT), actualmente en Chile hay 12.041 trabajadores con contrato vigente bajo Ley de Inclusión Laboral; 244 de ellos en la Región de Ñuble. Chillán es la comuna que más aporta a la lista (137) seguida por Coihueco (38) y San Carlos (19). En tanto el porcentaje de empresas adheridas oficialmente en la zona alcanza un 1,6% (35) del total con iniciación de actividades.

Cabe recordar que la Ley 21.015 establece que todas las compañías que tienen más de 100 trabajadores deben asegurar un 1% de su dotación con laborantes que presenten alguna discapacidad. Además, si una empresa acredita estar imposibilitada de cumplir con el piso mínimo, se proponen salidas alternativas reguladas legalmente (como donaciones o subcontrataciones).

“El sentido de la ley fue una respuesta, desde el punto de vista legislativo, a una necesidad que se hacía latente a nivel país, y que era necesario cubrirla, a través de un cambio legal, pero sobre todo cultural, que es lo que más cuesta y se proyecta a largo plazo. El llamado que hemos hecho, siguiendo lo trazado por el Presidente Piñera, es a que las empresas se atrevan, a que confíen y sirvan de ejemplo para expandir la inclusión en otros espacios sociales. Es un desafío mancomunado, que requiere de educarnos entre todos y romper barreras, en lo que compete tanto a las instituciones como a la sociedad civil”, señaló la seremi del Trabajo, Yeniffer Ferrada.

Las titular del ramo en la región describió una realidad que “de a poco va cambiando, aunque ciertamente nos gustaría que este cambio se llevara a cabo de manera más rápida y profunda. En el caso de Ñuble, que cuenta con un número reducido de empresas de gran tamaño, la idea es poder ir lugar por lugar conversando con los emprendedores, con la mediana y pequeña empresa, y lograr colocaciones que sean voluntarias, pero duraderas y estables en el tiempo”.

En el informe elaborado por la DT, la Región de Ñuble anota un sueldo promedio (mensualizado imponible) de $504.738, por debajo del promedio nacional ($555.714). “Lo importante es que a la hora de fijar un sueldo se haga mediante un trato justo, vale decir, a igual trabajo, igual renta. Eso aplicado en el mundo público y en el privado”, indicó la seremi Ferrada.  

Por su parte la seremi de Desarrollo Social, Doris Osses,  que “como Gobierno estamos comprometidos en que la ley se cumpla y creemos que en la medida que la inclusión se va visibilizando, se derriban barreras y prejuicios, lo que permite avanzar hacia una sociedad cada vez más respetuosa de los derechos de las personas con discapacidad”.

De lo concerniente al Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis) la directora regional (s), Cheril Quiroz, aseguró que los esfuerzos han sido dirigidos a consolidar una accionar intersectorial, del que participan diversos actores, con el fin de orientar a ejecutivos de firmas y emprendedores sobre los alcances de la Ley 21.015.

“Desde Senadis durante el año 2019 desarrollaremos el programa ‘Apoyo a la Inclusión Laboral de Personas con Discapacidad’, que entrega conocimientos técnicos sobre reclutamiento y selección inclusivos y fortalece el enfoque de derechos que potencia el cambio cultural al interior de las organizaciones”, adelantó Quiroz.

En la Bolsa Nacional de Empleo (www.bne.cl), actualmente hay más de 7.500 personas con discapacidad que se encuentran buscando empleo y unas 400 empresas que han abierto cerca de 1.000 vacantes de trabajo.