104 años cumplió  don José Jovito Rosales Sepúlveda,  uno de los adultos mayores más longevos de Ñuble y Punilla, hombre de campo y tradiciones, siempre de San Carlos.

Hasta su domicilio ubicado en calle El Ciprés, en la Población 11 de Septiembre, llegó  la Seremi de Desarrollo Social, Doris Osses  junto al equipo  de Senama  Ñuble,   acompañando al gobernador  Cristóbal Martínez, quien mostró especial preocupación por visitarlo en su cumpleaños.

Gozando de una buena salud para sus largos años, don José se mostró contento con la visita de las autoridades que lo festejaron con una torta  y, aunque no pudo precisar la receta de su longevidad,  sí dejó en  claro que es la voluntad de Dios la que lo mantiene en esta tierra. “Lo único que yo creo que es mi Señor quien me quiere tener, él puede hacer lo que quiera, nosotros no”, dijo.

El gobernador Cristóbal Martínez, quien además gestionó una canasta de alimentos, leña y el  recambio de calefactor del domicilio  para que don José  enfrente preparado  el frío  invierno,  expresó  que  “vinimos a saludar a don José en conjunto  porque  queremos  visibilizar  y reconocer que  estos 104 años  son fruto del cariño y  del cuidado que ponen aquí quienes lo cuidan,  y eso es lo que  se ve. Más allá de la edad que tenga,  él está muy bien de sus facultades mentales,  se recuerda  cómo fue el año ‘60 en Chillán,  lo vemos muy bien  y deseamos que sean muchos años más”, expresó.

Por su parte, la seremi Doris Osses, declaró  que “este es un gran ejemplo a destacar de preocupación por el adulto mayor en  nuestra  región, pero  debemos  reconocer que hay muchos que no tienen la misma suerte y  están en una situación de abandono; es a ellos principalmente a quienes vamos a destinar los mayores esfuerzos comprometidos en el Plan Región Ñuble anunciado por el presidente Sebastián Piñera, con cuatro Centros Diurnos Comunitarios, al menos uno en cada provincia”, precisó  Osses.

Actualmente,  don José vive al cuidado de su familia putativa con quienes ha compartido toda una  vida. Filomena Toro López explica los lazos que los unen “él es como  papá de nosotros, siempre  fue amigo de mi papá cuando eran chiquititos, cuando tenían como 16 años y mis papás  se casaron, se juntaron  en el campo a trabajar y él siempre se quedó con nosotros, vivió con mi hermano mayor, después con nosotros  y se ha quedado siempre con nosotros, por eso él es nuestro papá también”,