José Luis se llama el primer beneficiario de Isapre en Ñuble con la ampliación del Programa de Alimentación Complementaria que beneficia a todos los niños y niñas menores de dos años con Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca,  y que en nuestra región se proyecta beneficiará a unos 500 niños de las 21 comunas.

La simbólica entrega a los padres de José Luis, con 2 meses de vida, la encabezó el intendente de Ñuble, Martín Arrau en el Cesfam Violeta Parra, quien destacó la gratuidad de este beneficio para el sistema público y privado, tal como lo mandató el Presidente Sebastián Piñera.

“El Presidente ha dicho: ‘Una Salud digna y oportuna para todos’, y esta política pública se trata de eso. Entregar a todos los que tengan o no previsión, este alimento para los niños que tienen problemas a la proteína de la leche. Son soluciones concretas, reales, y que en Ñuble beneficia a cerca de 500 familias. Son parte de los compromisos que estamos cumpliendo y que asumimos en marzo pasado”, precisó la máxima autoridad regional.

Por su parte, Marta Bravo, seremi de Salud, afirmó que “en el gobierno del Presidente Piñera, los niños están primero, y en este caso, es muy importante para el presupuesto y ahorro familiar, generando un ahorro de casi $ 4 millones al año”, agregó Bravo, destacando que la expansión del beneficio incorpora no solo a usuarios Fonasa y Fuerzas Armadas y de Orden, sino también a usuarios de Isapre, Fonasa libre elección, sin previsión u otros, quienes podrán recibir hasta 4.5 kg de producto mensual de acuerdo a sus requerimientos nutricionales indicados por un médico especialista.

“Es una muy buena noticia. Hoy ponemos en marcha la entrega de este tipo de alimentación tan especial que será entregado en todos los centros de atención primaria de la región. José Luis necesita once tarros de leche, con un valor de $ 30 mil mensuales. Por lo cual es muy importante este lineamiento del gobierno para apoyar la economía de las familias”, complementó Francisco López, director del Servicio de Salud Ñuble, agregando que a nivel nacional la prevalencia de este tipo de diagnóstico es de 4,9%, recibiendo actualmente el beneficio en Ñuble, 23 familias (Fonasa).

Rodrigo Carrillo, padre de José Luis, indicó que “esto nos ayuda bastante porque el tarro de leche es súper caro, y con una dieta de libre demanda, nos habría costado bastante. Por eso, estamos muy agradecidos”.

Coincidió Verónica Jara, madre del pequeño. “En el Cesfam nos dieron todas las directrices para inscribirnos y recibir esta leche. Es un aporte muy bueno porque cada tarrito, cuesta $ 33 mil y José Luis toma 11 tarros al mes. Ese dinero no lo teníamos”.

 

La alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV) es una de las alergias alimentarias que se define como una reacción adversa que surge de una respuesta inmune específica y es reproducible con la exposición a la APLV. Es un problema de salud que ha ido en aumento. Esta condición tiene un gran impacto médico, social y económico en el paciente afectado y su familia. Las formas graves de APLV así como de otras alergias alimentarias pueden causar morbilidad asociada importante e incluso amenazar la vida del paciente, explicaron desde la SEREMI de Salud.