Comenzaron las anheladas vacaciones de invierno, semanas en que las y los niños pasarán más tiempo en sus hogares, en los que la presencia de estufas y artefactos de calefacción puede transformarse en un riesgo para su salud.

 

El contacto con estufas y calefactores producen la mayoría de las quemaduras en esta época del año, a lo que se suman otras causas frecuentes como el volcamiento de hervidores, tazas de té, el contacto con planchas de ropa o para el pelo y el incorrecto uso de guateros. Por ello, para evitar interrumpir las vacaciones con este tipo de accidentes, Guillermo Cornejo Contreras, médico pediatra y Jefe(s) del Programa de Salud de la Infancia del SSÑ hizo un llamado a las familias de la Región a considerar las recomendaciones de los especialistas orientadas a disminuir los riesgos de quemaduras.

 

Este tipo de accidentes son evitables si se toman las medidas de protección adecuadas. La invitación es a adoptar sencillas sugerencias como mantener las estufas en un rincón y con protección para evitar que los niños y niñas se acerquen, no secar ropa encima ni poner recipientes con agua caliente sobre éstas, porque además de humedecer el ambiente, puede volcar el líquido sobre el menor. Asimismo, se deben utilizar artefactos eléctricos en buen estado, y al cocinar, es preferible el uso de los platos interiores y hacerlo con los mangos de las ollas y sartenes hacia adentro.

 

¿Cómo reaccionar frente a una quemadura y cuándo asistir a un servicio de urgencia?

 

Un 65% de las quemaduras se producen entre los 0 y 4 años. Generalmente, los menores de 4 años se suelen quemar por líquidos calientes, entre los 5 y 13 años por fuego y líquidos calientes, mientras que las lesiones de los adolescentes son a causa del fuego. Las quemaduras son la tercera causa de hospitalización en menores, aseguró el especialista, quien explicó qué pasos adoptar ante en situaciones de riesgo.

 

“Ante una quemadura por fuego o agua caliente se debe apagar con mantas, abrigos o agua. Si hay ropa pegada a la piel no hay que retirarla. El agua fría sólo debe usarse en heridas pequeñas y no se debe aplicar ningún tipo de crema o remedio casero sin antes consultar con un médico. Asimismo, ante una quemadura química, hay que quitar la ropa que pueda tener este elemento para luego bañar al menor con abundante agua. Mientras que, frente a un accidente eléctrico, hay que desconectar la corriente antes de mover a la persona afectada, para luego hacerlo con algún material aislante”, afirmó.

 

Finalmente, el facultativo, recordó a los padres que los primeros auxilios deben ser efectuados en el lugar del accidente y hay que asistir a un servicio de urgencia cuando “son quemaduras extensas o similar al tamaño de una mano o muy profundas, que involucren la cara, mano, zona genital y anal o articulaciones grandes, así también si existen quemaduras eléctricas, por inhalación de gases calientes o por químicos. Ante quemaduras de menor grado, se recomienda utilizar la asistencia telefónica de Salud Responde, 600 360 7777, donde podrá ser orientado respecto de los pasos que se deben adoptar en su hogar”, explicó.

 

Recomendaciones para cuidar la salud de los niños, niñas y adolescentes

 

Para prevenir accidentes es fundamental tener siempre a los niños a la vista y evitar toda exposición eventualmente riesgosa al fuego, líquidos calientes, juguetes u objetos muy pequeños y enchufes. Además, se debe tener cuidado con las superficies resbalosas, el uso de andadores y similares o que las y los pequeños tengan acceso a escaleras y desniveles. Otro de los consejos es siempre utilizar la silla infantil en los vehículos.

 

A su vez, el Pediatra recomendó que a medida que los niños y niñas crecen, se les debe conversar progresivamente de los peligros de ciertas actividades, teniendo en cuenta que son las y los adolescentes quienes suelen tomar mayores riesgos.